Ultimas Noticas
En el Decreto Ejecutivo publicado en La Gaceta Oficial del 1º. de Junio de 2009 se Reglamenta la LEY No. 36 del 19 de Julio de 2007.
powered_by.png, 1 kB
CINE NACIONAL
CONVENIO ASOCINE CIUDAD DEL SABER Imprimir E-Mail
escrito por Administrator   
sábado, 20 de marzo de 2010
Image
FIRMAN CONVENIO ASOCINE Y CDS 

El viernes 13 de noviembre a las 10:30 am se firmó el convenio de cooperación entre la Asociación Cinematográfica de Panamá (ASOCINE) y la Ciudad del Saber (CDS) para la puesta en marcha de talleres de capacitación dentro de la industria audiovisual. ASOCINE cuenta a su vez con un convenio con la Fundación para la Investigación Audiovisual (FIA) de la Universidad Melendez Pelayo de Valencia, el cual augura buenas noticias para la formación de la industria. El convenio fue firmado por Luis Pacheco, Presidente de ASOCINE y Jorge Arosemena, Director Ejecutivo de Ciudad del Saber.
Modificado el ( sábado, 20 de marzo de 2010 )
CHANCE Imprimir E-Mail
escrito por Administrator   
lunes, 19 de octubre de 2009
Chance, la comedia del director panameño Abner Benaim, logró ubicarse  en la primera posición de las más vistas en las salas de cine de Panamá , mas de 120.000 expectadores durante las dos  primeras semanas en cartelera.

Febrero recibio a Chance  en Colombia en salas en Bogotá, Medellín y Cali más de 50,000 espectadores en la primera semana.

http://www.chancelapelicula.com/
http://www.chancelapelicula.com/blog/


Modificado el ( viernes, 30 de julio de 2010 )
Leer más...
12 PROYECTOS PANAMENOS EN PROCESO Imprimir E-Mail
escrito por Administrator   
miércoles, 13 de agosto de 2008
CAPITAL FINANCIERO  (SECCION NEGOCIOS)

Propuesta | Doce proyectos podrían competir en festivales internacionales


Cine panameño avanza a pasos agigantados
Hay propuestas para filmar de Los Angeles y de Alemania

Migdalia Casorla
Capital Financiero


La industria del cine panameño está dando sus primeros pasos y frutos desde el 2004. Y prueba de ello, es que al menos unos 12 proyectos de películas cinematográficas de diferentes géneros se preparan para la filmación en el país.

Panamá se está viendo a nivel de toda Iberoamérica, Estados Unidos y Europa, con un gran potencial para hacer cine, tanto como por el desarrollo de su propia industria, como por las producciones internacionales.

En la mayoría de las películas panameñas participan como coproductores directores de Colombia, México, Venezuela y España. (Ver recuadro: Películas nacionales)

La Asociación Cinematográfica de Panamá (Asocine) es la responsable que este apogeo se registre en el mercado de películas Iberoamericanas habladas en nuestro idioma.

Luis Pacheco, presidente de Asocine, sostiene que estas películas darán presencia a Panamá en los festivales internacionales donde países como México, Colombia, España, Argentina, Chile y recientemente Uruguay en compañía de casi toda Latinoamérica muestran su cultura a través de la cinematografía. Y ahora, “este es el momento en Panamá”, agrega.

Una película panameña tiene un presupuesto muy alto, aunque no se compara con las grandes producciones de Hollywood. Los costos están entre los $350.000 y $1,5 millones dependiendo del guión, productores, inversionistas, socios y coproductores internacionales.

La cantidad de personas que se necesitan para una producción de este nivel varía, ya sea para arte, producción, asistentes de producción, actores, extras, catering, entre otros, pero un equipo de trabajo puede estar integrado por 40 hasta 800 personas o más si el guión lo requiere. De esta última cifra, el 60% son extras que salen en algunas escenas.

Solicitan apoyo del gobierno

De acuerdo con Pacheco, en el proceso de creación de la Ley de Cine se propuso un fondo de apoyo como existe en todos los países que tienen industria de cine.

La Ley 36 de 2007 crea el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico y Audiovisual Nacional, será manejado por el Instituto Nacional de Cultura (INAC). El monto no debe ser menor a los $ 3 millones para que realmente el Gobierno fomente esta creciente industria cultural que genera empleo y trae divisas a la nación.

El presidente de Asocine asegura que sólo ha recibido el apoyo de la Cancillería, del Sistema Estatal de Radio y Televisión (Sertv), del INAC, del Instituto Panameño de Turismo (IPAT) y del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI).

Menciona que el Gobierno apoya la cinematografía cubriendo la cuota del programa Ibermedia, que es la única luz actual para los cineastas y para el cine panameño, pero “es muy difícil sólo con el apoyo de esta entidad internacional”.

Entre otros avances, se incorporó al Programa Ibermedia que destina un fondo de cinco millones de dólares para el apoyo a la cinematografía. Pero reiteró, “que a nivel local hace falta contar con el apoyo del gobierno para que la Ley 36 tenga sustento real”.

Actualmente se organizan reuniones entre INAC, Sertv, MICI, Grupo Experimental de Cine Universitario (GECU), del Centro de Imagen y Sonido y Asocine para definir los temas importantes de la reglamentación de la Ley de Cine. De los resultados de estas reuniones, el gremio sabrá si la ley llegará a será funcional o si quedará como tinta sobre el papel de una gaceta oficial.

De acuerdo con Natasha Ayala, jefa de la oficina de Cinematografía y Audiovisual del INAC, en la reciente reunión se concluyó con la presentación del proyecto al gobierno y se espera que para finales de este año se logre la reglamentación
Adicionalmente, agregó que se organizan con el MICI y la Comisión de Filmes para las conversaciones con las películas extranjeras que se desean montar en Panamá.

Festivales internacionales

 En los festivales como Cannes o San Sebastián la película seleccionada por el país debe cumplir un proceso interno de selección entre las autoridades cinematográficas para representarnos e igualmente cumplir con los requisitos solicitados por el organizador.

Los actores panameños generalmente salen de la televisión y del Teatro de Panamá que es donde hay más experiencia y profesionalismo.

Un fenómeno que está ocurriendo en Panamá en los últimos años, es la llegada de importantes productores de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, tomando en cuenta los beneficios que ofrece nuestro país, en cuanto a locación, seguridad y bajos costos de producción.

Para mantener el interés, Pacheco tiene una respuesta: “hay que ofrecer la seguridad a los productores que en el país no tendrán inconvenientes para que su obra sea terminada con éxito”.

Por el momento, se tienen dos propuestas de grandes películas del mercado de Los Angeles y una serie para la televisión Alemana. Mientras que dos programas de televisión se están grabando en el Archipiélago de Las Perlas.

Películas nacionales en proceso

• “La Estación Seca”, dirigida por José Canto, terminó su rodaje en 2007 y se prepara la postproducción.
 
•“Chance”, de Apertura Films en coproducción con Colombia y México. En postproducción.  Su estreno en Febrero 2009.
 
•“El Suspiro de la Fea”, de Luis Franco en coproducción con Colombia, está en preproducción, y se filmará en el 2009.
 
• “El Estado Plasma”, dirección de José Macías producida por Jaguar Films, se rodará en el 2009.
 
• “En el Interior”, de Apertura Films, proyecto en escritura de guión.
 
•“El otro lado del sueño”, de Jaguar Films, se rodará en el 2009.

• “Juega Vivo”, de Enrique Pérez Him una producción de Gnobe Films, en etapa de desarrollo.
 
•“Gauguín y el Canal”, de Frank Spano, de Jaguar Films en coproducción con España.
 
• “El tiempo que se va”, de Luis Palomo, en etapa de preproducción, se filmará el 2009.

• “Rex Angelorum”, una película de Eduardo Verdurmen producida por Jaguar Films, inicia el 2010.
 
•“La Luna de Queso”, película animada dirigida por Eduardo Verdurmen y de Jaguar Films en coproducción con Venezuela.

• “Los colores de la Montaña”, de Jaguar Films producido por Juan Pablo Tamayo, en coproducción con RCN Colombia. Se filmará en Medellín con técnicos panameños.


Para CAPITAL FINANCIERO Fuente: Asocine.  http://www.capitalfinanciero.com/edactual/negocios1655628.html
Modificado el ( lunes, 24 de noviembre de 2008 )
ENTREVISTAS FACILITADORES Imprimir E-Mail
escrito por Administrator   
sábado, 10 de mayo de 2008

Entrevista de LA PRENSA a JOAN ALVAREZ VALENCIA Facilitador en Panamá del Modulo de Guión en el SEGUNDO DIPLOMADO INTERNACIONAL EN PRODUCCION CINEMATOGRAFICA IBEROAMERICANA apoyado por el programa IBERMEDIA


Sin guión no hay historia

Los guiones están compuestos de imágenes, personajes, diálogos y descripciones.De eso sabe el docente y escritor Joan Álvarez Valencia.

Daniel Domínguez Z.

Eric Batista
Es director de la Fundación para la Investigación del Audiovisual de España.

“Volver”, de Pedro Almodóvar y protagonizada por Penélope Cruz, es uno de los mejores guiones de los últimos años en España, de acuerdo con Álvarez Valencia.
Los hábitos del espectador de cine están cambiando a nivel mundial y las películas procedentes de Hollywood dominan en Europa.Encima, a casi nadie le importan los guionistas y el Gobierno panameño debe apoyar más al séptimo arte nacional.Así ve el panorama el profesor y guionista español Joan Álvarez Valencia.

Para el director de la Fundación para la Investigación del Audiovisual de España, un país que apenas comienza a caminar en materia de cine como Panamá, necesita urgentemente una nueva generación
de guionistas tanto para cine como para televisión.

“Hay que cuidar el desarrollo de los proyectos.Una película no se hace de la noche a la mañana.Juntar el dinero necesario cuesta mucho.Hay que convencer a mucha gente y es una tarea colectiva.Para todo esto requieres de un guión.Falta una visión clara del cine si no hay guiones de por medio”, indica Álvarez Valencia, docente del segundo diplomado en producción cinematográfica iberoamericana que se realiza actualmente en Panamá y en el que participan 16 personas provenientes de ocho países.

Le preocupa que todavía las autoridades panameñas “no hayan dotado de un fondo monetario” para que el cine arranque de una vez por todas (ver recuadro).

“Es absolutamente necesario que exista aquí un fondo de protección a la cinematografía, algo que hay en todos los países fuera de Estados Unidos.Un dólar invertido en el cine panameño significa tener dinero para colaborar en la producción de sus proyectos, ya que ustedes están en una situación económica muy buena y pueden lograr coproducciones con empresas de la región”.

Sin ir muy lejos, varios de los participantes del diplomado iberoamericano, organizado por la Asociación Cinematográfica de Panamá e Ibermedia, tienen borradores de guiones que quisieran filmar a mediano plazo con coproductoras nacionales y rodar escenas de sus proyectos en el país y con
artistas locales.

Sobre el Canal

Hay un proyecto que le ronda la cabeza desde hace tiempo a Joan Álvarez Valencia: realizar una miniserie de 13 capítulos en torno a la construcción del Canal de Panamá.“Las historias en torno al inmenso esfuerzo que supo llevar a cabo ese portento, así como los sueños y los fracasos de personas detrás del Canal.Vamos a emplear estos meses de mayo y junio para explorar el potencial que tiene el tema y creo factible encontrar coproducción con España, Estados Unidos, Colombia, Francia y Panamá”.

Propone que Panamá siga los pasos de la productora argentina Patagonik, que anualmente hace por lo menos tres películas distintas entre sí.Una cinta animada para conquistar a los niños y convertirlos en adultos que apoyen su propia industria.Una segunda comercial que tenga un presupuesto holgado y una factura decente para combatir en la taquilla con los productos made in Hollywood, y un filme de arte que aspire a participar en festivales internacionales.“Solo así lograrán ustedes una normalización de su industria.Si van por un determinado tipo de cine terminarán cansando al público”.

El que escribe

El guionista está de último en la fila de los famosos, un artista que al parecer no merece crédito alguno y por quien casi nadie pelea, salvo su propio gremio.

¿La culpa? De los productores que mandan en las industrias fílmicas y de los directores que escriben (de Godard a Fellini, pasando por Berlanga).De ambos sectores es la responsabilidad de que el escritor de imágenes se quede sin pastel y velas en su cumpleaños.Sin lágrimas, que el asunto mejorará según Joan Álvarez Valencia.

“Los guionistas tenemos cada vez más importancia y sin un guión no hay una buena película. Probablemente en el futuro haya alguien que vaya a ver una película porque es de tal guionista”, indica este europeo que visita el istmo por tercera ocasión.

La televisión, más que el cine, le da continuidad laboral al guionista.“Por eso los guionistas deben apuntar por allí.Este es un aspecto que queremos cuidar más en España porque es por donde se pueden financiar y mejorar nuestras películas”, indica quien calcula que en su país, en activo, hay entre 300 y 500 guionistas.

Guiones de ensueño

Apuesta a ganador por un guión cuando ofrece personajes con un carácter definido o aquel que brinda un toque original a la historia que cuenta.También le agradan cuando se emociona con sus conflictos argumentales (los personajes y sus luchas) o logra diálogos
acabados.

“Una película es uno de los espectáculos más maravillosos que hay porque realmente nos inunda la conciencia.Sentimos la película cuando la vemos.Hay que regalarle al espectador la experiencia de un viaje a algo que ellos no conocen, y eso se logra, entre otras, con un guión acabado”, dice Álvarez Valencia mientras se acaba un cigarrillo fuera del hotel donde imparte clases.

Guiones bárbaros hay muchos.Unas muestras que propone Álvarez Valencia para cualquier apasionado del cine son las estadounidenses El apartamento (1960), de Billy Wilder e I.A.L.Diamond; Babel (2006), de Guillermo Arriaga; Crash (2004), de Paul Haggis, y Juno (2007), de Diablo Cody.Su lista también incluye el texto de Al otro lado (2007, Turquía-Alemania), de Fatih Akin, y de España se va por Los Otros (2001), de Alejandro Amenábar y Volver (2006), de Pedro Almodóvar.

“Estos guionistas han hecho un pacto de ficción con el espectador para que crea en lo que le van a contar.Este proceso se logra con la verosimilitud y es hacerle creer lo que le vamos a contar, aunque sea mentira”, dice este zorro viejo fílmico.

En el lado oscuro de la fuerza está el cine comercial, que “busca contentar a una audiencia mayoritaria, descuidando lo visual y lo argumental.Son películas que se basan en personajes cómicos o dependen
demasiado de los efectos especiales o de una estrella.Es un cine para ganar dinero”.

Aunque advierte que hay películas comerciales de calidad, aquellas que pagan las cuentas de los productores, pero que por ello no le entregan el alma a lo fácil, a los clichés y a las fórmulas preestablecidas.

Cita el caso de títulos que son hechos por artistas independientes y que por funcionar en la boletería también deben ser considerados comerciales en el mejor sentido de la palabra.En ese aspecto menciona a No es país para viejos, de los hermanos Coen y ganadora de cuatro premios Oscar (incluyendo mejor película), que tuvo un presupuesto de 25 millones de dólares y a nivel mundial recaudó 159 millones de dólares.

De bajada

En 2007, cinco millones de espectadores dejaron de ir a las salas en España.“Hubo una baja, pero de todo tipo de cine, incluso del norteamericano, y por supuesto, del español.Pero este fenómeno es mundial.El cine pierde espectadores en los teatros y los gana en la televisión, en dvd y por internet”.

El séptimo arte producido por Hollywood se queda con una enorme tajada en la tierra de Picasso.Según el guionista Joan Álvarez Valencia esa influencia está entre el 80% y el 86% de la preferencia.

En su opinión, el único país en el Viejo Mundo donde el escenario se modifica es en Francia, donde el cine galo domina entre 30% y 40% del gusto.En el resto de Europa, el consumo del cine nacional es poco y oscila entre el 8% y el 20%.

A pesar de esta raquítica radiografía, cree que el guión en España goza de una salud óptima y han encontrado la clave para mantener a su audiencia.“Hay distintos tipos de película.Hacemos filmes de espectáculo, se hacen cintas de consagrados como Almodóvar y Amenábar; otras de tipo medio con marcado interés por la comedia y unas potentes óperas primas hechas por gente joven”.

Para sobrevivir es vital que todos los proyectos puedan interesar a un público, por lo menos, regional.“Sumando la audiencia de cada país, por muy baja que esta sea, se hace una cantidad interesante de personas”.También recomienda que los cineastas aborden el tren supersónico de la era digital, que democratizará y facilitará las ideas que desean trasladar a la pantalla grande.

Una salida para que el cine se mantenga a flote, es hacer alianzas con las cadenas de televisión.De esta manera se le puede robar audiencia a la poderosa producción norteña y los espectadores adquirirán paulatinamente el placer de disfrutar películas sobre situaciones que le son cercanas.“Debe haber un respeto en cada país por su propia cinematografía, porque en ellas hay un pedazo de nuestras vidas”.

Ley sin fondos

• La ley de cine de Panamá existe, es la 36 del 19 de julio de 2007, pero no hay dinero para que funcione como debe ser.
• Luis Pacheco, presidente de la Asociación Cinematográfica de Panamá (Asocine), explica que “aún no ha llegado a las manos del presidente Martín Torrijos la reglamentación de esta ley, ya que los principales puntos se dejaron para la reglamentación, para que el proceso fuera más rápido. Esto fue a solicitud de la misma Asamblea Nacional y del Gobierno”.
• Indica Pacheco, publicista de profesión, que “ahora mismo está ya casi terminada la reglamentación y en Asocine queremos leerla antes de que el Presidente la firme, aún no nos la han dejado leer. En la reglamentación está lo que debe tener el Fondo de Fomento Cinematográfico, que ahora es cero. Tenemos un fondo de fomento sin fondos”.
• El Fondo de Fomento Cinematográfico, que estará bajo el paraguas del Instituto Nacional de Cultura, debe tener los recursos suficientes para cumplir con los objetivos planteados en la ley. “Es importante que el Gobierno vea la necesidad de apoyar la cultura audiovisual en Panamá. De lo contrario, la ley no tendría mucho sentido y no existiría un real apoyo del Gobierno en crear esta nueva industria en Panamá, que generará empleo y traerá divisas”.
• Añade Pacheco que “cada dólar que se invierte en cine se multiplica por seis en los beneficios que la proyección internacional de nuestro propio cine da al país”.




Image

Entrevista de LA PRENSA a VICTOR GAVIRIA Facilitador en Panamá del Modulo de Direcciôn  en el SEGUNDO DIPLOMADO INTERNACIONAL EN PRODUCCION CINEMATOGRAFICA IBEROAMERICANA apoyado por el programa IBERMEDIA

Cine

Cuando la vorágine inspira

El director Víctor Gaviria opta por un cine que se alimenta de la vorágine que gobierna a Medellín desde hace varios lustros.

Daniel Domínguez Z.

Eric Batista
“El cine colombiano trata de existir. Estamos en una etapa muy rudimentaria”.


Asesinatos, narcotráfico, ajustes de cuentas y mendicidad infantil. El director Víctor Gaviria ha convertido su cámara en una proclama social sobre la evolución de la tragedia urbana que marca a Medellín.

Solo ha firmado tres títulos, pero son indispensables para entender a Colombia. Rodrigo D: no futuro (1990) es sobre los jóvenes delincuentes; La vendedora de rosas (1998) se concentra en los niños de la calle y Sumas y restas (2004) plantea cómo el negocio de las drogas altera a su país.

Su dramaturgia no procede de su creatividad, surge de una lectura que hace sobre su entorno desde una perspectiva histórica. Su inspiración común siempre es Medellín, ciudad donde nace en 1959. Sus filmes destacan por un discurso ideológico distante a cualquier concepto moralista. Su mayor aporte reside en la recuperación de situaciones reales hasta entonces poco valoradas.

Su labor es una herencia del neorrealismo italiano (fenómeno que se da luego de la Segunda Guerra Mundial) y del documental, ya que rueda en escenarios verdaderos, consulta a las fuentes originales y utiliza actores naturales.

Escoger personas sin academia para sus largometrajes es una costumbre iniciada cuando hace sus ocho cortometrajes, ya que al buscar intérpretes formados se topa con que la mayoría “caen en la sobreactuación porque hacían un teatro panfletario o tenían los vicios que trae estar en la televisión”, explica al finalizar su clase sobre dirección que impartió en un diplomado organizado por la Asociación Cinematográfica de Panamá e Ibermedia.

Sin ley ni esperanzas

En 1988, Medellín va a la deriva y está sitiada por el narcotráfico. De acuerdo con Gaviria, antes de Rodrigo D: no futuro, el colombiano promedio solo sabe a medias sobre una situación tan explosiva.

Para su proyecto entra en contacto con 50 muchachos. Su punto de partida es una noticia de un periódico sobre un chico que sube a lo alto de un edificio para lanzarse al vacío y una señora lo convence de que deseche la idea del suicidio.

Para conformar su elenco usa actores naturales, es decir, sin formación previa, quienes además le cuentan sus historias y lo asesoran para que sea fiel a la situación que narra en imágenes. Para esto se acerca al popular barrio de Guadalupe a oír y aprender. Los recuerda como seres intensos, con una sensación de carecer de un mañana, pues tienen la certeza de que una muerte inminente los persigue.

En Medellín había otros chicos en iguales o peores circunstancias. “Era un desenfreno de muerte impresionante. La Iglesia católica presentó una cifra sobre cuántos jóvenes murieron entre 1982 y 1992 y hablaban de 50 mil muchachos asesinados”.

Algunos de sus actores fallecieron durante la producción de Rodrigo D: no futuro y unos más en los meses posteriores. “Los mató la policía durante un robo o los mandaban a matar los choferes de autobuses cansados de que les robaran”.

Esa crisis, tan escandalosa como incomprensible, lleva a que “los periodistas denominen a estos chicos como sicarios. Ellos se definían a sí mismos como ‘pistolocos’, pues vivían detrás de un arma para poder trabajar, mataban por encargo”.

Considera que el sistema de los sicarios se deteriora con la muerte de Pablo Escobar (1949-1993) y comienza una nueva forma de terror: el paramilitarismo que se enfrenta a la guerrilla.

Después Medellín pasa a otra dinámica, “con movimientos de reinserción de los paramilitares. Los índices de violencia bajan en 90% y en estos momentos hay una paz que subsiste en una estructura paramilitar que todavía controla algunos barrios”.

La lógica detrás del espejo

El ambiente de marginalidad y pobreza de Medellín es el foco de La vendedora de rosas, sobre Mónica, una niña de 12 años que vende flores, y Zarco, un pandillero que la persigue.

Una vez más las estrellas son aquellas que crecen con una ciudad que les da la espalda. “Trabajar es matar, tener una plaza es tener un puesto de drogas; morir es vivir y vivir es morir. Eso es la exclusión cuando vives al otro lado del espejo”.

Lo real vuelve a vencer a la ficción. Su protagonista, Lady Tabares, de adulta termina en la cárcel por haber participado en el asesinato de un taxista. Otros nueve actores naturales mueren por orden directa de las pandillas.

Las actrices que aún respiran son madres solteras que tienen tres y cuatro hijos de padres distintos. “Ellas tenían un destino que era muy difícil de poder cambiar y su expectativa es que les pase lo peor”.

¿Cómo crear tramas intensas sin quebrarse emocionalmente durante el proceso? “En ambas tuvimos todo el tiempo a punto de suspender los rodajes. Lo logramos porque teníamos una mística de trabajo y los muchachos querían que la termináramos”.

Una pesadilla sin salida

En Sumas y restas, Víctor Gaviria muestra cómo el narcotráfico es una reconciliación entre las clases sociales durante la década de 1980, pues los carteles de las drogas permiten que algunos pobres se convierten en ricos y que ciertos potentados de cuello blanco lo sean aún más. El vicio crea un puente entre una Medellín que está dividida en dos mitades irregulares.

“Esta sociedad que prometía desde el narcotráfico una revolución social, en el fondo queda como irrupción de la ilegalidad y terminó en una pesadilla”. Por eso entonces la clase media estaba dentro de un sándwich. “Está abrumada entre dos tentaciones, la de la corrupción del narcotráfico y tener toda la plata del mundo y la del arribismo de las clases altas”.

Medellín despierta de un pesado sueño. “Hay un grupo decidido a frenar la corrupción generalizada y le está arrebatando a los políticos tradicionales el manejo de la ciudad”.

Un reto y tres odiseas

Rodar filmes sin finales felices y que cuestionan la injusticia tiene su precio a pagar. Rodrigo D: no futuro y La vendedora de rosas pagan sus cuentas, no mucho más, pero con Sumas y restas no recupera la inversión.

Las cifras en rojo y la falta de productores con arrojo son el motivo por el cual Víctor Gaviria ha dirigido pocas películas y es la razón por la cual tiene tres guiones sin rodaje seguro. “Hay un cine comercial en el que todos quieren invertir, pero lo importante es hacer documentos que te ayuden a comprender la realidad de Colombia”.

Hay la posibilidad de ir a España a rodar un largometraje sobre el impacto de la inmigración latinoamericana o dar inicio a un filme sobre un barrio de Medellín llamado El Animal.

Si encuentra financiamiento quiere embarcarse en una cinta sobre bandolerismo que se desarrolle en los años 1960 y 1970 y que recibirá como título La hora de los traidores.

Va a conversar con reinsertados de los grupos armados, o sea, soldados, policías y guerrilleros, que “tratan de comenzar una nueva vida. Están en unas casas de reinserción y luchan por regresar a la sociedad. Ellos tienen muchas cosas que decir”.

Los productores sueñan con el día en que Víctor Gaviria decida hacer películas con actores famosos de la televisión y con un guión preescrito y

alegre. “No quiero hacer películas de buenos y malos y con argumentos simples. Mejor es esperar o no hacer nada, a hacer películas que después me arrepienta de haberlas hecho”.

La parapolítica

• "Están señalando a los responsables. La guerrilla suscitó unos movimientos de complicidad entre la clase política y los paramilitares y dio con la aparición de una delincuencia organizada, que en el fondo es el mismo narcotráfico".

• Así piensa Víctor Gaviria sobre el escándalo que experimenta Colombia y que ha sido bautizado como la "parapolítica", por los posibles nexos de congresistas con los escuadrones paramilitares, quienes deseaban "remediar un problema de violencia de los alzados en armas, la guerrilla, pero olvidando que para eso está la justicia".

• "Los políticos, por miedo y oportunismo, convivien con los paramilitares, quienes ahora le dicen: ‘nosotros trabajamos con ustedes, ustedes se hacían de la vista gorda y tienen que pagar también", plantea.

Modificado el ( jueves, 22 de mayo de 2008 )
Copyright 2006 Asociación Cinematográfica de Panamá. Todos los Derechos Reservados